No pensábamos que llegaría el día en donde hablaríamos a través de las redes sociales. Cómo es que pensaríamos en las redes sociales, si quiera. Lo único que nos daba la realidad era el mismo desayuno todos los días y los mismos muebles para la terapia de grupo. Cómo pensaríamos en el mundo cuando sólo añorábamos estar en él, sin importar que el transporte público hubiera subido su precio o el Estado asesinara más personas. Qué importaba eso si no sabíamos nada de ese mundo. Qué importaba eso si no estábamos ahí.
Cada número de días nos arrinconábamos en las esquinas a llorar, y entre los ancianos repetir lo cansadas que estábamos, escribir en nuestras libretas, después esconder las plumas para poder seguir escribiendo en nuestra habitación. Las libretas eran lo más valioso, un presente de nuestras familias y el universo, privado e inconsistente arrogante mundo decidió meternos en una caja de zapatos para respirar sin tener conciencia de los meses pasar, mientras te repiten los del título profesional que “Estás loca” y “Todo esto es producto de tu enfermedad.”
No pensábamos que llegaría el día en donde hablaríamos a través de las redes sociales. Sólo soñábamos salir a la sala de espera y ver el mundo seguir ritmo. Los compañeros te desean suerte, te envidian y se quedan dentro, se tiran en el sofá y encienden la grabadora en loop, aún ignoran al personal porque están hartos, todos. Tú estas afuera durante dos horas y vuelves. Soñábamos la información revuelta de las computadoras y contestarle a los amigos por qué es que desaparecimos. Por qué es que desaparecimos de las redes sociales de repente, y pasan los meses, y seguimos con vida pero nos hemos muerto para todos. Somos invisibles a la mirada del mundo. Tenemos la grabadora en loop y nuestras libretas, el universo se empieza a olvidar de dónde o si estamos, a nadie le importa por demasiado tiempo, sólo a nosotrxs, que creemos que esto será algo mejor y que al volver seremos bienvenidos. No siempre es así.
El algunos momentos sentí la necesidad de volver a su caja, porque todo afuera era muy duro, en algún momento volví a la caja porque así lo había decidido, porque pensaba que era más seguro. Sigo preguntándome hasta que momento es sana la rehabilitación. Hasta dónde puede existir la salud mental, si para estar sanos debemos cerrar los ojos.
El mundo éramos Grecia y yo, en su momento. El mundo éramos Fernanda y yo en eso que entendíamos como eterno y en nuestro ingenua lista de planes. El mundo era Fernando y nosotras, en nuestro ego y la necesidad de burlarnos del mismo, y del universo. Ya no recuerdo los nombres de los enfermeros. En el mundo Prozac Rivotril; el suceso más importante era lograr ver a nuestros padres, y que más de cinco minutos se nos permitiera hablar con ellos. El momento más signif. era ver la calle y el puesto de hotdogs a través de barrotes en la habitación #5. ¿Cómo vivir nuestro proceso conductista? Ingeniería del comportamiento, es sencillo perder la cabeza cuando nadie te escucha, cuando la gente te escucha solamente porque les estás pagando.
Acá afuera existen las drogas y las razas. Acá afuera somos pobres porque existen los ricos y los más pobres. Afuera la rutina irremediablemente la elegimos. Acá afuera no sé lidiar con mis pensamientos. Vivir es más que información. En algún momento vivimos realidades tan pequeñísimas e inmensas en comparación con nuestra capacidad cognitiva, todo se sentía muchísimo más y todo dolía porque ser libre era un privilegio, en tu posición de primer mundo habíamos logrado pagar por esto.
Nosotras no lo habíamos querido así, es triste pensar que era diferente para todos. Algunos no tenían otra cosa que ese lugar. A nadie le importaba si se morían, sólo a los enfermeros y a nosotros nos iba a doler, al final eso no significaba nada. G,I.- "Por eso aún regresas. No eres libre. Necesitas este lugar, lo necesitas para sentirte vivo." Y cuando no te queda absolutamente nada, lo último que sirve hacer es ir a una institución mental a que parezca que a alguien le importa tu vida. Lo único que teníamos Fernanda y yo eran esas personas, y otras que gritaban que ya no soportaban estar ahí, furiosas, nosotras llorábamos igual. A todos nos dolía. Sí era un first-world-drama, la clínica privada y las horribles cenas a las 20:00 hrs en ella.
Algunas personas decidieron encerrarse en una caja de zapatos. Pero no arreglaron sus problemas, ninguno de nosotros, en realidad nadie lo hizo. Acá afuera, donde ocurrió al fin el día en que hablamos a través de las redes sociales, convenciéndonos que ninguno de esos meses pasaron, donde es un secreto excepto entre nosotros. Hablamos y sabemos que todo sigue igual. En este universo donde pasan cosas cotidianas, aún somos los mismos, y seguimos confundidos y seguimos llorando. Se supone que allá dentro íbamos a pensar para estar sanos, pero estábamos tomando muchísimo Clonazepam y supongo que entonces no se podía lograr ninguna de las dos cosas, ahora concluyo sin querer que la intención nunca fue esa, y ahora todo duele mucho más gracias a ello. Yo me siento mucho más frágil después de haber vivido allí. El mundo de afuera nos enferma, supongo, pero engañarnos pensando que lograríamos estar sanos es ignorar que estamos vivos.
CADE es una basura muy bien decorada.
Quizás ahora sólo es cuestión de insistir que no estamos tan mal.
Y convencernos, o fingir. Definitivamente yo sólo finjo. Aún.
Qué mal.

<3
ResponderEliminar<3
Brotan cosas muy bonitas de tu cabeza y de tus dedos.
Es enorme que esto venga de ti. ღ
Eliminarno lavenders :(
ResponderEliminarMuchas felicidades Mar! <3
ResponderEliminarYo tampoco pensé que un título serviría de algo, pero ultimamente ha sido muy útil!
Sigue dibujando tan padre,
Un abrazo bonita :)
no sé qué tanto me sirva ser técnica, quizás sólo para decirlo. un abrazo hacía allá. ღ
EliminarBebé, estoy tan orgullosa de ti ❤ eres de los seres más fuertes que he tenido la dicha de conocer. Sigue así, por amor a todos los sándwiches ❤
ResponderEliminarPrincesa, te adoro. Con tu compañía nunca estoy sola, gracias por seguir acá. ღ
EliminarLo lograste! felicidades, siempre dijiste que no podías hacelol, y te probaste a ti misma lo contrario! eres fuerte no lo olvides, nunca te rindas y no le tengas miedo a nadie ni nada, te amo mucho!!
ResponderEliminary la comida, la comida es buena, disfrútala <3
La comida me da mucho miedo, cada día más.
EliminarTe amo, tanto como osos de peluche y cisnes in love, sabes.
Gracias por acompañarme todo este tiempo, eres el regalo más grande. ღ
no te dejes intimidar por nada, no debe darte miedo <e
EliminarMarisol! Muchas felicidades! Yo siempre he creído en ti, a pesar de que he escuchado burlas y criticas en tu contra, yo siempre he creído que eres alguien super talentosa y especial, no dejes que nada te limite, puedes hacer grandes cosas, me alegro que hayas concluido está etapa, estoy orgulloso (:
ResponderEliminarPareces una muñequita en las fotos, the kawaii poet.
ResponderEliminarTe mando un saludo, un beso, y te recomiendo que leas Tres maneras de estar sola de Mascha Kaléko.
Qué más doy yo por ser un híbrido de poeta, cineasta, o algo que se le parezca. Gracias por la recomendación también ;)
EliminarCada que te leo me gusta mas como escribes.
ResponderEliminarDe ti esto es súper significativo. Pajicholi, te adoro.
EliminarMako! Me alegra mucho leer este blog, me siento muy orgullosa de ti porque te graduaste y porque andas con esa sonrisilla en la cara. Estoy feliz por ti y espero que tus dias sigan con esta perspectiva bonita, te quiero mucho marisol cara de patata c:
ResponderEliminarEres la mejor, Leah, siempre siempre siempre. Quiero verte seguido en éste blog y poder saber más del tuyo.
Eliminar