28 sept 2015

#3







Ellas no están tristes,

están cerca de la angustia en mis dedos, 

de niñas hambrientas con huesos suaves

y de colores que no sabemos.

Algunos años más de hoy

ya podrán ver tan lejos,

que sentirán pena.

Se rascarán las manchas pardas.

Maquillarán arañas.

Las circunstancias

ocurrirán dos veces, se alejarán,

pero sus condiciones darán vuelta

y seguirán aquí.

Y la gravedad

también seguirá aquí,

como en la cinta amarilla del teatro

donde ella no sabe más 

hablar, pues ya lo sabía todo

mucho antes que banderas rosas,

que el refugio diluido,

que el retiro de mamá.